Calderas alimentadas con residuo propio
Aserrín, corteza y despuntes del aserradero vuelven al proceso como combustible de las calderas que mueven las cámaras de secado. El residuo deja de ser desecho y cierra el ciclo dentro de la misma planta.
Secar madera consume energía. En Santa Blanca esa energía sale de dos fuentes propias: los residuos de nuestro proceso y el sol. Así el bosque rinde más y la operación depende menos de combustibles comprados.
Aserrín, corteza y despuntes del aserradero vuelven al proceso como combustible de las calderas que mueven las cámaras de secado. El residuo deja de ser desecho y cierra el ciclo dentro de la misma planta.
Las tres plantas cuentan con generación fotovoltaica propia: 1,6 MW de capacidad instalada, las de mayor tamaño de la industria forestal chilena. Cubren consumo diurno de aserradero, cepillado y elaboración.
Cuarenta años forestando la costa del Maule: los bosques que plantó la familia fundadora son hoy la materia prima. Cosecha y reforestación programadas para sostener el abastecimiento en el largo plazo.



La puesta en marcha de las plantas solares es el mayor cambio operacional de los últimos años: reduce el consumo de red en horario de producción y baja la huella de cada metro cúbico despachado. Vea el video institucional.
Constitución, Maule
Km 10, camino a San Javier s/n
Longaví, Maule
Parcela 27-20, Proyecto de Parcelación
San José de la Mariquina, Los Ríos